Ester, Alfonso, Rubén y Laura son los protagonistas de esta feliz historia decorativa Una pareja de sanitarios de mediana edad y sus dos hijos que siempre soñaron con tener una casa en la que el espacio no fuera un problema y por fin lo han conseguido
A Esther le encanta hacer deporte, leer y relajarse bordando. Alfonso también es muy deportista pero su verdadera pasión es la música y colecciona discos de vinilo desde que era muy joven. Rubén, como su padre, es un enamorado de la música y le encanta pasar horas tocando la guitarra. Laura, la peque, también es una gran lectora y es fan absoluta de Harry Potter. Y a los 4 les encantan los perros y quieren con locura a sus dos perritas, Leia e India, que están súper felices en su nueva y espaciosa casa. Este nuevo hogar de la familia está en una de esas promociones de viviendas que por fin se están volviendo a construir en los alrededores de la ciudad de Murcia. Una zona bonita, tranquila y muy bien comunicada. Y gracias al grupo de WhatsApp de la nueva comunidad de propietarios nos conocieron. Unos preciosísimos vecinos suyos
con los que ya estábamos trabajando les hablaron de nosotros. Ellos enseguida nos empezaron a seguir en Redes Sociales y sintieron que éramos su tienda
Esther y Alfonso llegaron a Cúbica súper ilusionados con su nueva casa y con un montón de deseos y sueños por cumplir pero también muy perdidos. Esta iba y va a ser SU CASA, ese sitio donde compartir vivencias en familia en su luminoso salón con cocina integrada y en la terraza que también está directamente conectada e integrada al salón. Pero además en esta casa lo más importante es que cada uno de los miembros de la familia tiene su propio espacio personal donde relajarse, desconectar o conectar y disfrutar.
















Empezamos por Laura y su templo consagrado a Harry Potter en el que no falta ningún detalle. Tiene una zona de descanso y relax, una espaciosa zona de trabajo, una zona de vestidor y lo más importante, muchísimo almacenaje para ropa, libros y esas cosas maravillosas que la hacen feliz. Pasamos al templo de Rubén, en este caso consagrado a la música, y del que cuesta sacarlo según sus padres En ambos casos tuvimos muy en cuenta que los chicos tuvieran mucho espacio para guardar sus cosas de manera fácil y ordenada, y así favorecer la felicidad de todos. De los chicos porque pueden tener todas sus cosas y de los papis porque están ordenadas
Y hablando de papis, ellos si que son unos privilegiados porque a parte de su dormitorio y su vestidor también tienen un espacio personal cada uno. Aunque Esther, muy generosa, decidió compartir el suyo con las visitas y para ello eligió un comodísimo sofá cama. Pero el que se lleva la palma es Alfonso. Para poder dar cabida a su extensa colección de vinilos y demás maravillas creamos juntos lo que nosotros cariñosamente llamamos su guarida, con una gran zona de trabajo, una zona de relax y una inmensa librería que sería la envidia de cualquier melómano. Alfonso y Esther nos han cautivado con su ilusión y su entusiasmo y nos encanta que formen parte de nuestra preciosa comunidad. Son el vivo reflejo de esa gente feliz para la que a nosotros nos encanta hacer casas felices. Y queremos darles las gracias por habernos enviado estas preciosas fotos de su hogar y por permitirnos compartirlas contigo.

